La tecnología espacial tiene múltiples usos: desde los muy específicos y relacionados con campos de investigación muy especializados hasta aquellos que se perciben en la vida cotidiana como revisar el pronóstico meteorológico, ver televisión por la antena parabólica o utilizar un dispositivo GPS.
El espacio exterior, entendido como lo opuesto a la Tierra, es un entorno extraño al hombre y requiere por tanto técnicas y conocimientos adecuados. Las nuevas tecnologías originadas y aceleradas en su desarrollo gracias a la investigación espacial, han tenido y tienen importantes aplicaciones comerciales. Esto ha sido considerado por los defensores de la investigación espacial como un punto a valorar de cara a la inversión de las administraciones públicas en las actividades y programas espaciales. Los opositores a la investigación espacial consideran que sería más barato desarrollar las mismas tecnologías directamente, sin necesidad de gastos en investigación espacial.
La tecnología espacial comenzó en 1957, cuando los soviéticos pusieron en órbita el , el cual sería su primer satélite artificial. Al año siguiente, Estados Unidos lanza su primer satélite, el . Esto desencadenó un gran interés sobre el tema espacial alrededor de todo el mundo, a finales de los años 50’s, pues representaba una nueva era en la comunicación, el espacio ya no era un límite.
Igualmente, en 1957, en México empezaron a realizar investigaciones al respecto, específicamente en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, donde algunos físicos tuvieron información sobre la construcción de cohetes. El director de la universidad decidió, con el objetivo de desarrollar la investigación y creatividad en los alumnos, llevar a cabo los experimentos en un campo de golf muy cerca del campus
No hay comentarios.:
Publicar un comentario